Presidenciable PC: Jorge Arrate, Riesco o Navarro según La Nación
| / La Nación Domingo Ya está claro que, a diferencia de la última campaña presidencial, en 2009 el PC no apoyará al humanista Tomás Hirsch. Por eso, a poco más de un año de la elección, los comunistas están plena definición de posibles candidatos. Al interior de la colectividad de la hoz y el martillo aseguran que el aspirante no necesariamente llegará hasta el final, es decir, podría ser sólo un precandidato, para después adherir a otra candidatura. Y aunque todavía no hay una definición clara, tres nombres suenan con fuerza: el economista Manuel Riesco y los PS Alejandro Navarro y Jorge Arrate. Ninguno de los tres niega su disposición y, aunque aseguran que no han tenido conversaciones oficiales sobre el tema, apuestan a conformar un nuevo referente de izquierda en coalición con sectores desesperanzados de la actual conducción. Jorge Arrate: "Mi aspiración es ser candidato de un nuevo pacto democrático popular, que se constituya entre los sectores de la Concertación que creen que hemos llegado a un punto de término, más la izquierda excluida del Congreso y un segmento importante de los chilenos que no participan hoy en el sistema". Manuel Riesco: "Mis expectativas están puestas en crear una alianza amplia que permita avanzar hacia reconfigurar el cuadro político nacional para cumplir las cosas que el país pide a gritos y que aún no se han realizado". Alejandro Navarro: "Nuestra coalición está en un proceso de agotamiento. Es necesario crear una fuerza política que desequilibre al binominal, un referente que supere a la Concertación. En ese sentido estoy disponible para acceder al poder, pero hay que ampliarnos y con el PC compartimos un análisis político". Etiquetas: Alejandro Navarro, Jorge Arrate, Manuel Riesco |
Jorge Arrate: ''Los chilenos somos 'ordeñados' todos los días por el sistema bancario''
ADN Hoy 07/01/2008 Los intereses que cobra el sistema bancario será el punto de partida de la recién conformada Liga Ciudadana en Defensa del Consumidor, que es la trigésimo segunda asociación de consumidores del Chile. "En materia legislativa hemos elaborado junto con el diputado Sergio Aguiló un proyecto de ley que ha sido suscrito por diputados de todos los partidos para regular las comisiones que cobran los bancos, reducirlas a sólo tres tipos de comisiones y colocarles un límite", informó el representante de la entidad, Jorge Arrate. Según el personero, este nuevo ordenamiento legal debiera impactar en las tasas de interés que cobran las grandes tiendas, que calificó de "escandalosas". En este sentido, a juicio de Arrate, los mayores abusos se cometen en el tramo de los créditos de consumo por montos menores a 200 UF, que concentra a la mayoría de las obligaciones de los chilenos. "La tasa de interés máxima que se puede cobrar se fija todos los meses por la Superintendencia de Bancos sobre la base de agregarle un 50% a la tasa de interés corriente, que es la que cobran los bancos. Y el sistema financiero está constituido en dos bancos que controlan el 70% de las colocaciones, por lo tanto, la tasa en definitiva la fijan dos bancos", puntualizó. Jorge Arrate indicó que lo anterior es una "falta de competencia, concentración y colusión eventualmente, no lo sé, pero verdaderamente constituye una suerte de ordeña financiera de la cual somos objeto todos los días, como si los chilenos fuésemos un establo de vacas a los que la leche de los intereses se les extrae diariamente para engrosar las altas utilidades del sistema bancario" . Vea La Segunda Etiquetas: intereses bancarios, Jorge Arrate |
Qué hay que rescatar de Allende_ Por Jorge Arrate
Jorge Arrate, Valparaíso, 24 de junio de 2008. Etiquetas: Jorge Arrate, Salvador Allende |
Piden apoyo del Sernac ante cobro de comisiones e intereses en casas comerciales e instituciones financieras
Lunes 30 de Junio de 2008 Fuente :La Segunda Online El diputado Sergio Aguiló junto con representantes de la Liga Ciudadana en Defensa del Consumidor se reunieron este lunes con el director del Sernac, para solicitar el apoyo de dicha entidad a una iniciativa que contempla regular los excesivos intereses y comisión de los bancos y casas las comerciales.S egún explicó el diputado Socialista, Sergio Aguiló, "la idea es normar las increíbles tasas que se están cobrando perjudicando principalmente a los sectores medios y mas pobres de nuestro país". El parlamentario recordó que son precisamente "estos sectores quienes más se endeudan en la compra de productos, incluso, de primera necesidad como la alimentación, los remedios y del vestuario". Sobre este mismo punto, Aguiló precisó que actualmente "los chilenos al pedir un crédito de consumo de 100 mil pesos, terminan pagando un 52% de intereses al año". Lo anterior correspondiente a 18 comisiones distintas que contemplan actualmente las instituciones financieras. En este mismo sentido el abogado Jorge Arrate uno de los representantes de la Liga Ciudadana en Defensa del Consumidor agregó que "el sistema actual permite que existan este tipo de vacío donde los únicos perjudicados siguen siendo las familias con menos recursos". Arrate acusó al sistema financiero de estar "diariamente ordeñando a los chilenos en beneficios de grandes consorcios que obtienen sus altísimas ganancias gracias a comisiones que generalmente están ocultas" Finalmente el representante de la ONG se mostró confiado en que el ejecutivo apoyará la iniciativa tomando en cuenta los últimos estudios que demuestran que casi el 60 por ciento de la población esta endeudada. "No podemos tampoco olvidar la enorme inflación que hemos registrado de manera sostenida este ultimo año y que hace aún más difícil la subsistencia de los chilenos de los sectores medios y bajos", concluyó Arrate. Etiquetas: Jorge Arrate, José Roa, Sergio Aguiló |
Jorge Arrate: Qué hay que rescatar de Allende
| Jorge Arrate en Valparaíso, 24 de junio de 2008. Vean el video haciendo click AQUí |
Jorge Arrate: Darle veto a la derecha sobre el lucro no es una virtud
| El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. "La educación no es una mercancía, no es para hacerse rico ni ganarse dinero, es una necesidad nacional y es un derecho", subrayó Arrate en conversación con El Diario de Cooperativa. El aspirante presidencial del PS, que integrará un equipo jurídico para defender a los profesores que enfrenten sumarios y descuentos por participar en las movilizaciones contra la LGE, acusó que "en muchos casos se está presionando de una manera que no es admisible". Los profesores "no se han movilizado por razones salariales, económicas, se han movilizado por el gran tema de la educación pública", remarcó el abogado. (Cooperativa.cl) El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. "La educación no es una mercancía, no es para hacerse rico ni ganarse dinero, es una necesidad nacional y es un derecho", subrayó Arrate en conversación con El Diario de Cooperativa. El aspirante presidencial del PS, que integrará un equipo jurídico para defender a los profesores que enfrenten sumarios y descuentos por participar en las movilizaciones contra la LGE, acusó que "en muchos casos se está presionando de una manera que no es admisible". Los profesores "no se han movilizado por razones salariales, económicas, se han movilizado por el gran tema de la educación pública", remarcó el abogado. (Cooperativa.cl) El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. "La educación no es una mercancía, no es para hacerse rico ni ganarse dinero, es una necesidad nacional y es un derecho", subrayó Arrate en conversación con El Diario de Cooperativa. El aspirante presidencial del PS, que integrará un equipo jurídico para defender a los profesores que enfrenten sumarios y descuentos por participar en las movilizaciones contra la LGE, acusó que "en muchos casos se está presionando de una manera que no es admisible". Los profesores "no se han movilizado por razones salariales, económicas, se han movilizado por el gran tema de la educación pública", remarcó el abogado. (Cooperativa.cl) El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. "La educación no es una mercancía, no es para hacerse rico ni ganarse dinero, es una necesidad nacional y es un derecho", subrayó Arrate en conversación con El Diario de Cooperativa. El aspirante presidencial del PS, que integrará un equipo jurídico para defender a los profesores que enfrenten sumarios y descuentos por participar en las movilizaciones contra la LGE, acusó que "en muchos casos se está presionando de una manera que no es admisible". Los profesores "no se han movilizado por razones salariales, económicas, se han movilizado por el gran tema de la educación pública", remarcó el abogado. (Cooperativa.cl) El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. "La educación no es una mercancía, no es para hacerse rico ni ganarse dinero, es una necesidad nacional y es un derecho", subrayó Arrate en conversación con El Diario de Cooperativa. El aspirante presidencial del PS, que integrará un equipo jurídico para defender a los profesores que enfrenten sumarios y descuentos por participar en las movilizaciones contra la LGE, acusó que "en muchos casos se está presionando de una manera que no es admisible". El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. "La educación no es una mercancía, no es para hacerse rico ni ganarse dinero, es una necesidad nacional y es un derecho", subrayó Arrate en conversación con El Diario de Cooperativa. El aspirante presidencial del PS, que integrará un equipo jurídico para defender a los profesores que enfrenten sumarios y descuentos por participar en las movilizaciones contra la LGE, acusó que "en muchos casos se está presionando de una manera que no es admisible". Los profesores "no se han movilizado por razones salariales, económicas, se han movilizado por el gran tema de la educación pública", remarcó el abogado. (Cooperativa.cl) El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. "La educación no es una mercancía, no es para hacerse rico ni ganarse dinero, es una necesidad nacional y es un derecho", subrayó Arrate en conversación con El Diario de Cooperativa. El aspirante presidencial del PS, que integrará un equipo jurídico para defender a los profesores que enfrenten sumarios y descuentos por participar en las movilizaciones contra la LGE, acusó que "en muchos casos se está presionando de una manera que no es admisible". Los profesores "no se han movilizado por razones salariales, económicas, se han movilizado por el gran tema de la educación pública", remarcó el abogado. (Cooperativa.cl) El ex ministro asumirá la defensa de los profesores sancionados por manifestarse contra la LGE, porque comparte que la educación "no es una mercancía, sino un derecho". El ex ministro Jorge Arrate fustigó el acuerdo para aprobar la Ley General de Educación (LGE) por restar del debate el lucro en la enseñanza, principal demanda de los estudiantes y profesores que se oponen al proyecto. "Desgraciadamente este acuerdo que se hizo en educación ha sido presentado como una virtud. Y la necesidad ha querido convertirse en virtud. No creo que sea una virtud darle veto a la derecha en materias tan importantes como es la discusión sobre el lucro en la educación", indicó. "La educación no es una mercancía, no es para hacerse rico ni ganarse dinero, es una necesidad nacional y es un derecho", subrayó Arrate en conversación con El Diario de Cooperativa. El aspirante presidencial del PS, que integrará un equipo jurídico para defender a los profesores que enfrenten sumarios y descuentos por participar en las movilizaciones contra la LGE, acusó que "en muchos casos se está presionando de una manera que no es admisible". Los profesores "no se han movilizado por razones salariales, económicas, se han movilizado por el gran tema de la educación pública", remarcó el abogado. (Cooperativa.cl) Etiquetas: Jorge Arrate |
Juventud PS pide renuncia de Marcelo Schilling por desalojo
Arrate pide renuncia de Schilling al PS
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DECLARACION DE JOVENES SOCIALISTAS DESALOJADOS DE SEDE DEL PS
| Ante los hechos ocurridos la noche del miércoles 18 de junio de 2008 en la ocupación pacifica de la sede del PS, los abajo firmantes, Militantes del Partido Socialista de Chile declaran: 1. La sede del Partido, es el lugar donde las voluntades socialistas deben converger de manera de generar las políticas en conjunto con todos los niveles, fomentando la participación de las bases. En ese sentido, la utilización pacífica del espacio por parte de jóvenes disconformes con la postura del Partido con respecto a la LGE, es una acción legítima, que nos debe convocar a la reflexión sobre la legitimidad de las decisiones no respaldadas ni discutidas por las bases. 2. Es deber de los militantes Socialistas tener una visión crítica de la sociedad, especialmente en cómo los derechos básicos son garantizados para el pueblo. Los movimientos sociales, no pueden ser ignorados por el Partido Socialista, deben ser reforzados y apoyados. La iniciativa de los jóvenes apunta a realzar la naturaleza crítica del socialismo chileno. El Partido Socialista debe velar por la defensa de la educación pública, de calidad y sin fines de lucro. Defender este acuerdo es mantener las políticas de la dictadura y apoyar la derecha, generando una educación distante de las bases del socialismo, una educación planeada por la derecha y el capital. 3. Rechazamos con fervor el desalojo y la posterior detención de los compañeros que ocupaban pacíficamente la sede del Partido ordenada por Marcelo Shilling en representación de la mesa directiva del Partido. Fue una acción profundamente antidemocrática donde el diálogo fue olvidado por la plana mayor del Partido, optando por la represión como medio de imponer su parecer, tal como la dictadura que intentó desarticular a la dirección del Partido. La dirigencia olvida que son los jóvenes quienes con orgullo representan al Partido ante la sociedad. 4. Creemos en los jóvenes como el futuro del país y como los encargados del mejoramiento de la inserción del partido en la sociedad. No queremos transformarnos en un partido que no es capaz de escuchar a sus jóvenes, pues entonces somos un partido que no escucha al Pueblo. 1.-Ricardo Ramirez, militante JS Maipú 2.-Mariana Arellano, militante Stgo, Vicepresidenta Nacional JS 3.-Salvador Muñoz, militante La Reina, Pdte. JS La Reina 4.-Rodrigo Gonzalez, militante Stgo, Pdte. JS Stgo 5.-Fabian Salas, militante JS Providencia 6.-Eduardo Avila, militante JS U. de Chile 7.-Christian Seymour, militante JS Stg o8.-Amanda Gaete, militante JS U. de Chile 9.-Sebastian Vielmas, CC y CP JS 10.-Alvaro Isla, Secretario Gral. FECH 11.-Gonzalo Flores, militante Padre Hurtdado, Pdte. JS P. Hurtado 12.-Servando Omerovich, militante JS, ex Pdte CED Derecho U. de Chile 13.-Juan Francisco Castillo, militante La Florida 14.-Angelo Omerovich, militante Stgo 15.-Jaime Boncompte, militante Stgo 16.-Felipe Jeldres, militante U. de Chile 17.-Carolina Pinto, encargada Secretaria Nacional Secundaria JS 18.-Romy Aguiluz, militante JS U. de Chile 19.-Elizabeth Contreras, militante JS U. de Chile, encargada de bienestar de la Fech 20.-Roly Troncoso, militante JS La Granja, Pdte. JS La Granja |
Intervención del Diputado Sergio Aguiló en la Cámara
Intervención del Diputado Sergio Aguiló Proyecto Ley LGE El señor CERONI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el diputado Sergio Aguiló. El señor AGUILÓ.- Señor Presidente, si las palabras de la señora ministra son sinceras, no puedo pensar lo contrario, y cree que estamos en una coyuntura histórica, al igual que en la década del 20, y que este Congreso Nacional tiene la gran responsabilidad de debatir una nueva ley para regir las tres, cuatro o cinco décadas siguientes, le pido que le quite la urgencia de “discusión inmediata” al proyecto. (Aplausos en las tribunas) De esa manera, podríamos hacer una discusión en todas las regiones y en el Parlamento, como merece la dignidad de los profesores, de los alumnos y de este Poder del Estado. Si son sinceras sus palabras, no le pido que extienda el plazo a los dos años que demoró la discusión de esa ley de los años 20 en el Parlamento, sino sólo a algunos meses para realizar una discusión como Dios manda a nivel de todo el país. (Aplausos y manifestaciones en las tribunas) El señor CERONI (Vicepresidente).- Hago la última advertencia a las personas que se encuentran en las tribunas. Aquí las reglas son claras. El público sólo viene a escuchar las intervenciones de los señores diputados, pues están prohibidas las manifestaciones. En caso contrario, obligarán a la mesa a desalojarlos, cosa que no queremos. Nos interesa que escuchen el debate, que vean las distintas posiciones y respeten el desarrollo de la sesión. Puede continuar el diputado Sergio Aguiló. El señor AGUILÓ.- Señor Presidente, no es comprensible por inteligencia humana alguna, sea de centro, derecha, izquierda o de cualquier naturaleza, que se pida al Parlamento un esfuerzo de la envergadura histórica a la que estamos llamados y se coloque al proyecto urgencia de “discusión inmediata”, es decir, que debemos despacharlo en 24 horas. Hay una contradicción conceptual en los términos que no es posible dilucidar. Por ello, esperaré alguna respuesta de la señora ministra más adelante, en el curso del debate. Hoy, estamos debatiendo uno de esos temas de singular trascendencia relacionado directamente con el tipo de sociedad que queremos construir. No hay cómo eludir la estrechísima vinculación que existe entre el sistema educacional y el país que deseamos construir para el futuro. Con el actual sistema educacional estamos reproduciendo una sociedad segregada y clasista, que impide la inclusión y movilidad social a través del mérito, de la calidad, de la responsabilidad e inteligencia. El actual modelo de educación, estructurado sobre los pilares básicos de la dictadura militar, cosa que no debemos olvidar nunca, como lo hizo la ministra en su intervención, es un freno para nuestro desarrollo y una fuente de desigualdades. Este modelo tiende a cristalizar las profundas diferencias sociales que imperan en Chile, a través de un sistema formativo que antepone el lucro y la propiedad privada al interés colectivo y a la calidad de los servicios que presta a los ciudadanos y ciudadanas. La ministra decía que Chile es hijo de su sistema educativo, de su educación. Le ruego que me perdone la precisión, pero todos los países son hijos de su sistema educativo. Chile en particular es hijo del Sistema Público de educación. Los más grandes estadistas, pero también los dirigentes sindicales y gremiales, los grandes líderes del país se formaron en la educación pública. Debemos recordar que en las décadas de los años 30, 40 y 50, gracias a los gobiernos del Frente Popular, encabezados por radicales, tuvimos la suerte de tener en sus comienzos a un Presidente que decía que gobernar era educar. Luego, se formó un sistema público, que sólo en la dictadura militar fue destruido a través de la mercantilización del sistema. Por lo tanto, Chile sí es heredero de su educación, pero de la Pública, que es la que estamos defendiendo hoy. Nuestra sociedad ha percibido lo que está en juego. Miles de profesores, estudiantes, padres y apoderados expresan en las calles y en las aulas su descontento con el actual modelo educativo. En una sociedad, en muchas ocasiones apática y escéptica de lo que podamos debatir en este lugar o en otro, tiene un enorme valor cívico y ético que estos miles de compatriotas valoren el tema en discusión y exijan participar con sus propias opiniones. No logro comprender cómo un país que recuperó su democracia con grandes sacrificios no conceda el tiempo ni el espacio suficiente para que todos quienes deseen participar puedan expresar sus opiniones. Fui presidente de la Comisión de Salud cuando la actual Mandataria era ministra de Salud e impulsó la reforma en su área respectiva. Nueve meses discutimos esa reforma en la Cámara de Diputados, hicimos consejos participativos en todas las regiones, previo a los consejos realizados en la totalidad de las comunas. En aquél entonces la ministra de Salud, Michelle Bachelet, se enorgullecía en decir, con toda razón, que en la reforma de la salud había participado la inmensa mayoría de los chilenos, como las juntas de vecinos, los consejos de desarrollo en los consultorios de atención primaria de las comunas, los consejos de desarrollo de nuestros hospitales de mayor y de menor complejidad, por nombrar algunos. Presentamos 255 indicaciones en esa reforma, y la señora Ministra de Educación está preocupada porque ahora hay 30 ó 40 indicaciones. Todas fueron votadas, no hubo caos alguno. Las 255 indicaciones surgieron del debate realizado en las comunas, provincias y regiones, las que después cristalizaron en la opinión de los parlamentarios. Algunas fueron aprobadas y otras rechazadas y se enriqueció el proyecto. Hoy, tenemos un mejor sistema de salud, aunque sigue teniendo falencias debido a que el país está en vías de desarrollo y faltan recursos. Pero las 255 indicaciones y la enorme participación que hubo detrás de ellas no generó problema a la democracia, sino más bien fue el resultado de un enorme proceso democrático, que aquí no hemos tenido. ¿Qué reclama el país, los estudiantes, los profesores, las universidades y los intelectuales? Construir un modelo educacional mixto, afianzado en un sistema público de educación de excelencia, laico, plural y gratuito. Y que asimismo, que se constituya en la garantía suprema de que todos los hijos de esta tierra puedan acceder a él y de ahí proyectar sus vidas con posibilidades ciertas de desarrollarse sin segregación ni exclusión. Podrá haber educación particular pagada, siempre la habido; podrá haber financiamiento del Estado a algunos sostenedores privados a condición de que tengan legítima y genuina vocación por la educación, pero todo ello deberá hacerse como complemento de este sólido pilar de la Educación Pública, sin el cual ni siquiera somos viables como nación. La Educación Pública y su misión esencial como educación de excelencia, con ingresos y recursos suficientes, con profesores capacitados y gratuita, por cierto, debiera constituir no sólo el pilar del modelo educativo chileno, sino también de la nación. Quiero decirle a la señora ministra, porque a lo mejor estaba en otras tareas en ese momento, que varias de estas ideas se encontraban en el proyecto original. Otras debían incluirse a través de las indicaciones que preparamos algunos parlamentarios, encabezados por el diputado Carlos Montes, para enriquecer el debate e incluir los temas de la educación pública que no tenían una sola mención en el acuerdo a que se llegó con la Derecha. ¿Qué ocurrió? La Derecha le puso dos condiciones al Gobierno y éste quedó como rehén. Una, que se discuta en diez minutos, entre gallos y media noche. Digo esto después de las cuatro barreras policiales que debimos atravesar hoy para ingresar al Congreso Nacional. La segunda es que no se hiciera ninguna mención a la educación pública, a este pilar esencial sobre el cual debe construirse el modelo educacional. Como consecuencia de ello, quedamos como rehenes de una Derecha que quiere el mercado de la educación, el lucro de la educación, que quiere que el país no discuta, porque cuando lo hace quedan en evidencia quienes están por la educación pública y quienes por el lucro y el mercado. Si el Gobierno quiere ser rehén de la derecha, allá el Gobierno. Nosotros, los socialistas, vamos a votar en consecuencia, en coherencia con nuestros principios esenciales. Sin educación pública de calidad no hay modelo educativo viable y no hay nación viable. He dicho. (versión no oficial) Etiquetas: Aguiló, proyecto ley LGE |
Arrate pidió renuncia de Schilling por desalojo policial de la sede del PS
Exterminadores de “ratas”
Por Osvaldo Torres G., concejal PS de Peñalolén Los militares no estuvieron solos. ¿Cuándo la sociedad pondrá en el debate las responsabilidades civiles de una dictadura que no fue sólo de los militares y los servicios de seguridad? ¡Alfredo García está en la lista!, exclamé al borde de las lágrimas. Lo había conocido en una celda de Villa Grimaldi en febrero de 1975, gracias a que el guardia Samuel Fuenzalida le dijo que buscara un ayudante para ir a jardinear en las rosas que allí había. También estaban Martín Elgueta, Jaime Buzio y Edwin van Yurick, compañeros míos en el Liceo Manuel de Salas y de quienes había sabido sobre su detención a mediados de 1974. Leía la lista de los asesinados con impotencia, con una rabia que se había transformado en llanto en medio del estado de shock en que quedamos los más de 150 prisioneros del campo de Puchuncaví. Nuestra respuesta, conscientes del peligro de ser eliminados en otro montaje de fuga, fue preparar una huelga de hambre. Lo hicimos a fines de julio de 1975 como una respuesta a ese maldito titular de La Segunda que trataba a nuestros compañeros y compañeras como unos "ratones", "extremistas", "terroristas siniestros" que habían "muerto en su ley". Nosotros, 98 prisioneros políticos, del MIR y del Partido Socialista, decidimos protestar -el Partido Comunista no lo estimó apropiado- y asumirnos como testigos de sus detenciones por parte de la DINA. En mi calidad de presidente del Consejo de Ancianos, acompañado de Eduardo Charme (PS) e I. Balbontín (MIR), debimos entregar una carta al comandante del campo, un oficial de la Infantería de Marina que no podía creer lo que estábamos leyéndole en nuestra declaración de huelga de hambre por la verdad. A 33 años, hay 98 encausados, todos funcionarios del Estado en esa época, evidencia judicial de que en Chile funcionó un Estado terrorista. Pero su capacidad para exterminar casi de modo impune a otros chilenos no estuvo sólo en las armas, sino en la legitimidad y sustento dado por las elites empresariales e intelectuales, como por sus medios de comunicación, a semejante acción. En Chile no se pudo hacer lo que se hizo por la sola conducta de un "grupo de militares" que actuaba de espaldas a los jueces, empresarios y políticos de la derecha. Esto demuestra también que no hubo "excesos"; es decir, algún funcionario extraviado o perverso que aplicó su propio plan particular. Por lo anterior es que tampoco sirve contar -como lo hizo el senador de la UDI Pablo Longueira en el programa de Chilevisión Tolerancia Cero el 25 de mayo pasado (sin que ningún periodista de los presentes lo interpelara)- que nadie sabía nada, como si uno fuera un estudiante universitario ignorante, sobre las noticias de los 119, de las condenas de las Naciones Unidas, del apoyo de Jaime Guzmán al cierre del Comité pro Paz, del plebiscito contra la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en 1978, del asesinato de Orlando Letelier y otros tantos hechos conocidos que le pudieron hacer surgir una inquietud respecto del Gobierno que apoyaba como activo "gremialista". Pero aun más. La carencia de espíritu democrático, de apego a los derechos humanos, hace que esos argumentos sean vanos. La vida de los chilenos transcurrió durante 17 años bajo estados de excepción, transformando en normal el que la autoridad gobernara suspendiendo la ley y las garantías civiles y políticas. Esto fue apoyado de manera activa por empresarios, políticos de derecha y constitucionalistas de la "democracia protegida". La resolución del ministro Víctor Montiglio se hizo posible porque los familiares de las víctimas nunca se rindieron, por el trabajo que realizó el ministro Juan Guzmán y porque la ley de punto final nunca la pudieron imponer. Esta victoria judicial debería servir para educar a los chilenos de que las dictaduras son posibles porque existen personas y organizaciones con poder que le dan sustento a éstas y que en ello también hay responsabilidades políticas y morales. Son los padres fundadores que usaron a las Fuerzas Armadas en un proyecto de refundación del país sobre los escombros de una generación. Esta resolución muestra que los militares no estuvieron solos. ¿Cuándo la sociedad chilena pondrá en el debate las responsabilidades civiles de una dictadura que no fue sólo de los militares y los servicios de seguridad? Entrar a este debate puede evidenciar que los actuales consensos constitucionales y sobre el modelo económico no son tales, sino que están cargados del temor a cuestionar por la vía democrática, un orden nacido de una violencia que nadie quiere volver a sufrir. Pero también significa desnudar que este no es el estado natural de la sociedad, el fin de su historia. Esta resolución judicial es educativa. Los derechos humanos deben quedar en el centro del Chile que se quiere construir, de los límites inviolables de cualquier proyecto político y por tanto dan fundamento a las ideas de una nueva Constitución que ponga a Chile de acuerdo con estándares democráticos avanzados, superando la imposición que se hizo a sangre y fuego en septiembre del 1973. Etiquetas: Osvaldo Torres |
Documental y democracia según el cineasta Patricio Guzmán
| Si un director de documentales resuelve hacer una película sobre elmovimiento palestino Hamás y para hacerlo recibe subvenciones o recursos económicos de varias cadenas de televisión de Estados Unidos o Europa (dinero público o privado) está en pleno derecho de filmar el proyecto cinematográfico que ha concebido sin tener que dar explicaciones a nadie y menos ser acusado de malversación de fondos, agredido, humillado y encarcelado como le ha ocurrido a la cineasta chilena Elena Varela por filmar a los mapuche, que no poseen ni remotamente las armas y las ideas de Hamás. Esta misma libertad de imagen vale para los documentalistas que están haciendo películas sobre Afganistán, Córcega, Georgia, Irak, Bolivia, Bélgica, Chechenia, Líbano, Tibet, Cachemira y muchos otros lugares donde existen movimientos de reivindicación nacionalista, ya que el papel del cineasta que hace documentales es filmar la realidad cualquiera que ella sea. El Estado chileno aplica una ley antiterrorista heredada del régimen de Pinochet para meter en la cárcel a Elena Varela por hacer una película documental que denuncia el robo de tierras y los malos tratos de que han sido víctimas los mapuches desde la creación de la República de Chile y antes por los españoles. La operación es sostenida por un gobierno débil que no hace nada; deja que las cosas continúen adelante haciendo oídos sordos. Hace dos años la policía mexicana golpeó, robó, vejó sexualmente, encarceló y después expulsó del país a otra documentalista chilena,Valentina Palma, por estar filmando la represión policial en una comarca cerca de la capital. En aquella época encontré personalmentea la ministra de cultura, Paulina Urrutia, mientras acompañaba a la presidenta en la ciudad de Madrid. Le entregué un sobre con todos los antecedentes del caso, pero no pasó nada. El gobierno de Chile no pudo reclamar nada al gobierno mexicano. ¿Ahora pasa lo mismo conElena Varela? ¿Quién tiene las pruebas de que Elena Varela es asaltante de bancos o guerrillera como dicen las autoridades de la justicia? ¿Por qué se la mantiene presa e incomunicada? ¿Por qué la policía actúa como si detrás del documental de Elena Varela se escondiera un complot de alcance nacional? ¿Es que en los profundos bosques mapuches se oculta un ejército de liberación que está preparando el asalto a Santiago? ¿Cómo es posible que la policía use las imágenes de Elena Varela para acusar más tarde a los participantes del documental como delincuentes? ¿No tienen ellos derecho a expresar sus ideas? Todo ello deja al desnudo una alarmante falta de libertad de expresión, revela unos procedimientos de la justicia y unas fuerzas del orden público que usan métodos propios de una dictadura y no las vías de un país democrático. ¿Cómo es posible que no seamos capaces de terminar con las conductas dictatoriales en un país que se considera moderno y dinámico, soberano y con un estado de derecho? Me indigna que esto ocurra en mi país; mi indigna como cualquier demócrata en cualquier parte del mundo. Me sumo a las exigencias de mis colegas cineastas: libertad para Elena Varela y la devolución de su material. Patricio GUZMAN París, 30 de mayo 2008 Etiquetas: Elena Varela, Patricio GUZMAN |
Importante apoyo de Conadecus recibe Iniciativa Ciudadana que Busca Reducir Comisiones e intereses Bancarios
| 2008-05-28- La Corporación Nacional de Consumidores (CONADECUS), entregó su apoyo a la iniciativa de la Liga Ciudadana de Consumidores que busca regular las comisiones que cobran los bancos con el objetivo de disminuir los intereses a los créditos. Los diputados PS, Sergio Aguiló y Marco Enríquez-Ominami, junto al abogado y representante de la Liga Ciudadana, Jorge Arrate, iniciaron una campaña pública y legislativa tendiente a regular las comisiones que cobran los bancos por diferentes trámites que realizan los clientes para de esta forma disminuir los altos intereses de estas y otras empresas que prestan créditos a la ciudadanía. ”La idea central de esta campaña es reducir solo a tres los motivos por cobro de comisiones, regular el valor de estos trámites y reducir los intereses por cada crédito que piden los ciudadanos”, informó en un comunicado la Liga Ciudadana de Consumidores.Los autores de la iniciativa afirmaron que las instituciones reguladas por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras solo podrán cobrar comisiones por "sobregiro no pactado; apertura y mantenimiento de cuenta corriente; y apertura de tarjetas de crédito". Algunas de las comisiones que cobran los bancos son; mantención de cuenta corriente, administración de la línea de crédito, comisión por la tarjeta de cajero automático, comisión por exceso de giros en el cajero automático en otro banco, comisión por exceso de giros en el cajero automático del mismo banco, petición de cartola y saldo en el mesón, cartola adicional a la normal, fotocopia de cualquier tipo, de cheque, de depósito, de compraventa, entre otras. De todos estos cobros mencionados, hay uno que se destaca por su extremo abuso: el denominado cobro de comisiones por sobregiros no pactados. Si uno se sobregira en 1.000 pesos, algunos bancos o instituciones financieras le pueden cobrar hasta 18 mil pesos de comisión. Bajen los Intereses Los autores del proyecto comenzaron la campaña ciudadana "Bajen los Intereses" basados en la indefensión que tienen los consumidores y usuarios por los altos intereses de los bancos y otras empresas crediticias y por la elevada deuda en créditos de todo tipo que tienen los ciudadanos chilenos. En su primera actividad se reunieron con el Ministro de Economía, Hugo Lavados, quién se manifestó que junto al Ministerio de Hacienda, estudiarán la propuesta para regular las comisiones que cobran los bancos y la iniciativa que intenta disminuir los intereses a los créditos. En la reunión realizada en 19 de mayo el diputado Aguiñó informó que el "proyecto fue apoyado por parlamentarios de diferentes sectores y ahora es necesario que el gobierno tenga un interés mucho mayor para apoyarlo en el Parlamento, y precisamente por esta razón nos manifestamos conformes con la reunión sostenida hoy con el Ministro Lavados".Endeudamiento y abuso Los bancos aplican normalmente el máximo interés en las prestaciones crediticias. Y las casas comerciales, según estudios del SERNAC, indican que, en forma reiterada, han fijado tasas de interés por sobre la máxima convencional vigente. Los créditos de consumo de las casas comerciales alcanzan hoy a más de un 30 % del crédito total. Las familias chilenas han comenzado en forma alarmante a utilizar el crédito para gastos corrientes de alimentación y el 50 de la población compra a crédito. La tarjeta Presto, de Líder, tiene un millón y medio de usuarios, Falabella casi dos millones y Jumbo Cencosud poco de más de un millón. Se calcula que el sector del retail ha emitido en Chile más de ocho millones de tarjetas de plástico y se ha convertido en una industria financiera que ofrece préstamos en efectivo, de rápida y fácil adjudicación pero con elevadísimas tasas de interés. Según datos de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) hay un constante aumento de la demanda crediticia en los últimos años. Estadísticas del Banco Central cifran la deuda media de los chilenos en unos tres millones de pesos, la que aumenta a un ritmo cercano al veinte por ciento cada año. La deuda total de los hogares chilenos, estimada por el Banco Central a septiembre de 2007, fue de $28.212 miles de millones, equivalentes al 34% del PIB. El 72% corresponde a deuda bancaria y el resto son deudas en casas comerciales, cajas de compensación, cooperativas y compañías de seguro. Dicha deuda agregada creció un 15% real anual y ha estado expandiéndose por sobre el crecimiento del ingreso disponible de las familias en los últimos cuatro años. Las familias chilenas están destinando un quinto de sus ingresos mensuales para servir las deudas contraídas en períodos anteriores. El peso de la deuda para algunos estratos críticos pues las familias de escasos recursos usan el crédito para sobrevivir, sin pensar que en el futuro no podrán pagar sus compromisos. Vea además: Hugo Lavados Afirmó que Estudiaría Proyecto para Bajar Intereses Bancarios Exigen Regular Cobro de Comisiones por Créditos Etiquetas: Conadecus, Liga Ciudadana |
Arrate llama a crear escuelas allendistas
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No se escuchan los murmullos y los silencios de la calle
| Página 12 Eduardo Rojas es chileno, socialista, militante y dirigente, magíster en Ciencias Sociales. Conjugó formación y militancia, compromiso y estudio. Vivió el proceso de Allende en Chile, vive en Argentina desde hace 22 años. Su reciente libro, Los murmullos y los silencios de la calle, aborda el debate político desde esa perspectiva, la de la praxis y la teoría. Por Mario Wainfeld –Su libro, recientemente publicado, se titula Los murmullos y los silencios de la calle. Por favor, cuéntenos por qué. –Soy muy admirador de alguien que nos acompañó siempre desde los ’60 que es Norbert echner. Era alemán, se instaló a vivir en ese país tan raro como Chile y se hizo chileno. Fue una rara avis entre nosotros los militantes, porque se tomaba todo en serio. En los ’90 ya estábamos en el gobierno, se empieza a preocupar por el tema de la política, cosa de la cual los revolucionarios sabíamos poco, como usted sabrá. La sociedad, la necesidad histórica sí... pero la política ¿cómo se hace?... pregunta traumática para nosotros a comienzos de los ’90. El comienza a preguntárselo, nosotros empezábamos a preguntarnos por la política cuando la política empieza a perder sentido, reemplazada por la expertez, por el que sabe, por el que conoce, por la economía. La economía es el gran saber en ese momento en Chile que quiere, rápidamente, ser un país del primer mundo. Lechner descubre que entre la economía y la política hay una diferencia muy grande. En ese mundo, dice él, en que la economía ha invadido la política, el político pierde capacidad para captar algo más allá de los ruidos más estentóreos de la lucha social. Pierde capacidad (“las antenas”) para escuchar los murmullos y los silencios de la calle. –Usted retoma la frase, para interpelar a la fuerza política a la que pertenece, el socialismo. Una fuerza exitosa en conseguir el poder a través del voto, conservarlo. Y con reputación (por lo menos en Argentina) de ser un modelo de partido progresista moderno. Pero, traduzco con mis palabras, usted sugiere que esta fuerza no termina de escuchar a la calle, ha reemplazado la política por la gestión. ¿Esto es lo que les dice a sus compañeros? –Sííí, pero de otro modo (ríe). Porque lo primero es que a nosotros nos va bien. Y, como toda madre cuando a su hijo le va bien, llega un momento que no lo entiende. El nene va por otro lado, no estudia lo que ella quiere... Eso nos pasa con Chile. Nos va bien, lo criamos, lo salvamos, el país se hizo más democrático, más justo. Pero llega un punto en que ya no lo entendemos porque, en cada punto de esos avances dejamos algo de lado. Un joven periodista que cito en mi libro nos dijo: “Ustedes lo hicieron bien, muy bien. Pero en cada cosa que hicieron fueron dejando un resto, una deuda. Esa deuda se ha acumulado. Ya son tan grandes que no las pueden pagar”. –Sobrevolemos esas deudas. –Una deuda de justicia, una deuda para hacer una sociedad con menores desigualdades que sean aceptadas por los desigualados, una deuda de ciudadanía de un régimen político que no consigue que el ciudadano se sienta gobernando a través de quien lo representa. Eso ya no ocurre. Y, decía Lechner, hay una deuda de utopía, de un proyecto de futuro. Esto es un problema general, pasa en casi todo el mundo. Quizá no “un proyecto de país”, quizá no un “modelo de país”... esas cosas que les gustan a los argentinos que son tan terroristas cuando hablan. No quiero tener un modelo de país sino luchar por un modelo de país. En Chile la gente no piensa más que en su situación concreta, piensa en términos económicos. Más aún, la gente hace mucha economía. Hay tanto crédito en Chile, tanta bancarización, tantos cajeros automáticos per cápita (el doble o el triple que en Argentina)... –Usted escribe que se ha reemplazado el compromiso con ciertos sectores por una idea genérica de “imparcialidad”. Cuéntenos, por favor. –Me cuesta hacer esa crítica, tengo una prevención moral. Nosotros debimos construir la política con Pinochet, que era constitucionalmente comandante en jefe y senador vitalicio. La dirección progresista estaba obligada a buscar acuerdos con los que no puede llegar a acuerdos. –Y, entonces, ¿por qué los critica? –Hago la crítica con prevención... pero creo que se transformó la necesidad en virtud. Mientras se explicaba políticamente esto como algo que había que hacer en la situación que teníamos se transformó, para algunos, en algo transhistórico. Se transformó en la idea que el consenso con el adversario es necesario siempre. Y ahí me pongo nervioso de nuevo. –¿Cómo encastra en todo esto la memoria o la evocación de Salvador Allende? –(Silencio largo, el primero.) En esa construcción de consenso con el adversario (con el que nunca se podía llegar a un acuerdo) era indispensable no nombrar a Allende. Lo que definía la identidad de la derecha era el golpe contra Allende. Era un principio innegociable. Mis compañeros senadores tenían que buscar acuerdos con Pinochet y tenían que saludarlo. Con la foto de los desaparecidos, pero lo saludaban. Frente a eso, la Concertación en general no tenía problema, en ella ya hay gente (muchos de la Democracia Cristiana) que había estado con el golpe del ’73. Pero para los socialistas exigía prudencia muy grande. Para no poner la figura de Allende como una cuestión política fundamental. Y se traduce en una cierta voluntad, durante los ’90. Eso empieza a cambiar cuando Pinochet empieza a desaparecer de la escena política, cuando cae preso, cuando debe ser juzgado. –Recuperada que fue la posibilidad de hacer intervenir la memoria de Allende en el debate político, ¿qué significa su figura para usted, para los socialistas? –¿Mirada desde hoy? –... –Allende significa para nosotros un insólito grado de consecuencia entre lo que hace y lo que dice. No sólo por el sacrificio de su vida el 11 de septiembre sino mirando su trayectoria histórica. No lo comprendimos así nosotros, los jóvenes revolucionarios en el ’69, estos niños felices que íbamos a cambiar el mundo... En el socialismo había cuatro o cinco candidatos posibles, Allende entre ellos. En el Partido Socialista le generamos tal oposición que en la dirección ganó su candidatura por un voto. Lo acusábamos de inconsecuente, de socialdemócrata, de que hablaba de socialismo y revolución y que no garantizaba nada de eso. Ese modo de analizar estaba muy despegado de la práctica histórica. Allende siempre obró en forma consecuente, aunque los indicadores dijeran otra cosa. –Me viene a la mente un testimonio de Eduardo Luis Duhalde, contado por María Seoane en su libro Todo o nada. En 1972, los militantes de organizaciones armadas que pudieron huir desde la cárcel de Trelew hasta Chile se entrevistaron con Allende. Les pidieron que les facilitara viajar a Cuba. Allende y su gabinete les señalaron sus errores políticos, las dificultades que les causaban en la política interna chilena y en las relaciones con Argentina y Brasil. Casi todos los ministros estaban en contra del pedido. Allende estaba enojado, les dijo “Chile no es un portaaviones”. Y luego, cuando todos creían que les iba decir que no, le pegó una piña a la mesa y dijo “pero éste es un país socialista, carajo, y ustedes se van esta noche a Cuba”. La consecuencia, como dice usted, primó sobre las consideraciones de oportunidad. –Seguro, siempre fue así. Pero hay algo más. Allende nunca dejó de tratar de conciliar ese discurso de izquierda con uno institucionalista y democrático. Su discurso entremezclaba ambas cosas, nosotros no entendíamos un carajo. Esa lección, la de un liderazgo político que se afirma socialmente como revolucionario, encarna fuertemente en la sociedad. –Repasemos. Callar sobre Allende tantos años ¿estuvo bien, estuvo mal, se podía hacer de otra forma? –(Silencio, ríe después.) A mí me interesa más la teoría que la práctica política. Nunca contrataría a Eduardo Rojas como asesor político, le puedo contar un par de anécdotas... –Volvamos a la teoría, de momento. Usted destaca flaquezas teóricas o de lecturas entre sus compañeros. Me cuesta (y no creo estar solo) imaginar fuerzas políticas gobernantes de esta región con teorías consistentes. Máxime una teoría de raíz socialista, cuando la desaparición del capitalismo o aun las modificaciones muy intensas han salido de la agenda. –Una teoría ya no tenemos. No tenemos “un” discurso teórico como cuando éramos felices. Ya no tenemos un discurso así. Pero se puede tener un discurso político coherente que le diga algo a las prácticas, que pueda encarnarse en las prácticas. Y para eso nos sirve la experiencia que tuvimos antes. La izquierda chilena, el socialismo también, es de historia libresca. Hubo grandes discusiones teóricas, entre dirigentes de izquierda muy importantes, que no se dedicaban especialmente a escribir libros, que hacían política, de modo bastante exitoso. Esa alimentación libresca ya no existe, por múltiples razones. En aquel tiempo los militantes aprendíamos de los libros, estábamos obligados a leer para militar. En los ’70 me exilio en Francia y empiezo a dar clases de historia del movimiento obrero chileno, sin haberla estudiado formalmente, con lo que leí para militar. Se era teórico en la práctica, eso ya no está. Y hace falta. Hay una sospecha de que hay temas que merecen pensarlos antes de resolverlos, la política desde arriba o desde abajo por ejemplo debe pensarse. –Me sorprendió lo que escribió y lo que me dice. Para muchos argentinos la “clase política” chilena es mucho más leída y versada que la argentina. –La lectura chilena llegó a los noventa. Se supuso que se tenía el pensamiento suficiente para lo que necesitaba el progresismo. Pero en verdad, hay mucha pero mucha, mucha, mucha novedad. Vi a Ernesto Laclau recientemente acá discutiendo sobre populismo, justamente la política de arriba y de abajo. Esa es una discusión completamente ignorada en Chile. Hay en el mundo un desarrollo del pensamiento político que nos pasa por al lado. Mucho tenemos que aprender de las luchas feministas, tenemos que aprender del pensamiento social que nos viene de las feministas yanquis. Alguien como Nancy Fraser, que vino a la Argentina, a Chile no va, allí van los economistas... Nancy Fraser empieza hace quince años a discutir de qué manera se construye una necesidad social, quién la construye. Las obligaba la práctica feminista: si ellas daban por hecho que había un solo modo de construir la necesidad social, no había necesidad de ninguna deliberación de género. El método de análisis anterior a ellas decía que toda necesidad era una necesidad de clase. Y, por tanto, lo que había que hacer era especificar, delimitar a qué intereses de clases respondía eso que se llamaba “necesidad”. –Ya que de mujeres hablamos: usted pinta a Michelle Bachelet como una figura que estableció una ruptura en el terreno de la relación entre dirigentes y representados. –La conocí no hace tanto, cuando ya era ministra. Cuando iniciaba su candidatura, la veo en un acto de un congreso socialista. Había una cantidad de viejos militantes, incluido yo, que esperaban que dijera algo antiimperialista. No dijo nada. Había una cantidad de jóvenes muy apurados, que escuchaban poco. Y había muchas mujeres que llegaron temprano, que estaban adelante porque se ganaron el lugar. Yo estaba bien atrás, miraba. Y me di cuenta de algo importante: si uno la escuchaba, le creía. El único modo de ser buena gente en ese momento y no votarla era no escucharla. Era un fenómeno nuevo, uno no les creía a los compañeros en general. Uno le creía a ella lo que decía. Uno nota, sobre todo cuando tiene experiencia, cuando el que está hablando está convencido de lo que está diciendo. Me convertí un bacheletista furioso. Mucho de mis compañeros pensaban que había que buscar alguien no tan socialista, un candidato o candidata más “razonable” que no pusiera en riesgo a la Concertación. Con ella el partido recuperaba la tradición de leer la sociedad. –¿Cuál era la novedad de ese discurso? –Michelle representa, incluso a pesar de ella, los cambios que le han sucedido a la sociedad chilena, sobre todo en los temas de mujeres, en los temas de género. A principios de este siglo la sociedad está tan cambiada que un tercio de ella está siendo vivida y dirigida por mujeres solas. Es muy raro, no se da en todos los países. Toman decisiones todos los días, solas, no tienen ni un marido para compartir las decisiones, ni siquiera para mantenerlo, ni un marido en el mercado. Una buena parte de la sociedad empieza a darse cuenta de que puede gobernarse bastante sola en cosas decisivas, incluso las económicas: cómo invertir los recursos que se tienen. Michelle lo entiende, lo llama “política ciudadana”. Llega a decir que no quiere hacer ni candidatura ni gobierno que sea de los partidos sino de los ciudadanos. Si les consultaba a los partidos, como con Allende en el ’69, le iban a decir que no. Pero la gente se enganchaba con ese discurso ciudadano, lo sentía bien. –Y como presidenta ¿qué? –Como presidenta tuvo que gobernar. A veces les pasa a los presidentes, no quiero trasladar realidades... –...ya lo vamos a hacer. –Como presidenta se produce una discusión fuerte entre su discurso y el del gobierno, evidenciada en la revolución de “los pingüinos”, los estudiantes secundarios. Desde el principio, los pingüinos se dan cuenta de que la presidenta está de acuerdo con ellos y el gobierno no. Desde el primer momento la presidenta dice que hay que resolver el problema asumiendo varias de las demandas de ellos. Guarda, que una de las demandas es cambiar la Ley de Educación que es, no entraré en detalles, casi una reforma constitucional. Todo miran con escepticismo: el ministro, el viceministro, el jefe de partido... “No tenemos mayoría en el Parlamento”, dicen, ella insiste. Resulta que los pingüinos son dirigidos por jóvenes de la UDI (extrema derecha), del socialismo y del comunismo. Interpelan a todo el Parlamento, los jóvenes de derecha y de izquierda interpelan a sus parlamentarios. Cuando la presidenta dice esto el gobierno, un gobierno realista, no la entiende. Michelle cambia el ministro, cambia el gobierno en medio del conflicto. Eso nunca es comprendido por el gobierno. –Atisbo una analogía entre la irrupción de los pingüinos al comienzo del mandato de la presidenta Bachelet con la de los productores agropecuarios por acá... Un sujeto político nuevo reclamando en calles y rutas... ¿Le parece? –Hay analogía por la irrupción, por la inmediatez. En Chile lo de los pingüinos atravesó toda la sociedad. Todo el país se pronunció sobre las demandas. Hubo un alto consenso de cambiar la educación del modo que lo decían los pingüinos. No sé si en la Argentina hay consenso en cambiar la economía como proponen los productores. Lo que pasa en Chile es una irrupción de la sociedad en la política. Está, un año después, lo del Transantiago. No es un sector determinado, es un reclamo de millones de personas, de pertenencia indiferenciada. Empiezan a exigir una manera distinta de tomar decisiones políticas. En el Transantiago la sociedad establece una conciencia muy arraigada de que la decisión tecnocrática tiene límites democráticos. No son puras demandas de intereses sectoriales, no sé si ocurre lo mismo con el campo. Y, ojo, que los tecnócratas chilenos son gente arraigada, son gente de prestigio. –Usted se define como chileno-argentino... –Llevo 22 años viviendo en la Argentina. Trabajé siempre con equipos argentinos, sobre problemas argentinos. Diría que fui asumiendo progresivamente un modo de comportarme que muchos de mis amigos chilenos me pintan como argentino. –¿Eso es a favor o en contra? –Más en contra que a favor, más como defecto que como virtud. Ahora está cambiando: los chilenos, la sociedad, están aprendiendo a valorar su relación con la Argentina, hoy. He recorrido el país, conocí a los obreros, conocí los sindicatos. No eran iguales a los que yo dirigí en Chile, es otro paisaje social. –¿Se da maña para explicarles a los socialistas chilenos qué es el peronismo? –Es difícil explicarles a los socialistas chilenos o a chilenos el modo de tener un lenguaje común con los argentinos. Me acuerdo de amigos que me decían, en el 2003 cuando ganó Kirchner, “mira, queremos hablar con el Partido Justicialista”. Yo les respondía: “No hay”. “¿Cómo no hay, si están en el gobierno?”. “No hay, tú dime con quién quieres conversar.” No es fácil entenderse, uno cree que si habla “bien” se le entiende en cualquier parte. Además, casi todos ellos hablan bien en inglés... Hay distinto vocabulario, es necesaria una traducción. © 2000-2008 www.pagina12.com.ar República Argentina Todos los Derechos Reservados Etiquetas: Eduardo Rojas |
SIFUP BARRE CON SUPUESTA GENEROSIDAD DE PIÑERA
![]() Piñera comprometió 8 millones para partido benéfico a favor de los evacuados de Chaitén; sólo pagó la entrada de sus 50 invitados y entró a la cancha sin permiso y en medio de pifias, comenta presidente de los futbolistas chilenos. Le devolvieron el cheque. ras una reunión el martes 20 de mayo en la Fundación Futuro, el Presidente del Sifup -Sindicato Interempresa de Futbolistas Profesionales de Chile- Carlos Soto, invitó a Sebastián Piñera a participar en un partido de fútbol benéfico para los damnificados de Chaitén y a hacer un aporte económico a dicha causa, consigna una nota de la Tercera Digital."Se le invitó a participar de la jornada en el Teatro Caupolicán con el objetivo que pusiera ocho millones para la causa", sostiene Soto. Si bien, Sebastián Piñera nunca confirmó que donaría la cifra en cuestión, con la llamada del asesor de prensa asegurando la presencia del precandidato, se dio por hecho que el trato estaba sellado.El día del evento Sebastián Piñera llegó junto a un grupo de personas, las que entraron gracias a las 50 entradas que el ex senador RN había adquirido. "Nunca pensamos que ésa iba a ser su única ayuda", agrega el timonel de los futbolistas chilenos.En tanto, Carlos Soto indicó que Piñera entró a la cancha sin pedir autorización a nadie, siendo recibido con pifias. Terminado el evento, el Sifup le escribió una carta para recordarle lo pactado. El jueves pasado, se le entregó lo recaudado a las víctimas en la ciudad de Puerto Montt y el Sindicato no incluyó el cheque de Piñera. Así, se tomó la determinación de devolver el cheque de cien mil pesos por el uso político que se hizo del evento. "Cabe señalar que una serie de empresarios hicieron aportes similares o mayores al que prometió Sebastián Piñera y que todos pidieron mantener el anonimato", señalan la Sifup. Arriba, en la fotografía de La Tercera, el precandidato en el momento en que se originó partede lo que hoy es una polémica. Etiquetas: Carlos Soto, Gong, Piñera |
Campaña "Bajen los intereses Bancarios" publicado en TERRA
Campaña "Bajen los intereses Bancarios" Buscan terminar con cobros abusivos en cuentas corrientes y tarjetas de tiendas comerciales Propuesta con dos modificaciones legales intenta reducir solamente a tres los motivos por cobro de comisiones de cuentas corrientes y disminuir el porcentaje de tope máximo de intereses en los créditos de bancos y tarjetas de tiendas comerciales. SANTIAGO, mayo 23.- La tarjeta Presto, de Líder, tiene un millón y medio de usuarios, Falabella casi dos millones y Jumbo Cencosud poco más de un millón. Se calcula que el sector del retail ha emitido en Chile más de ocho millones de tarjetas de plástico y se ha convertido en una industria financiera que ofrece préstamos en efectivo, de rápida y fácil adjudicación pero con elevadísimas tasas de interés. Esta información es entregada por el diputado Sergio Aguiló del Partido Socialista y el abogado líder de la "Liga Ciudadana", Jorge Arrate, quienes han iniciado la campaña "Bajen los intereses Bancarios". Junto al diputado Marco Enríquez-Ominami, del Partido Socialista, solicitaron el patrocinio del Ministro de Economía para dos proyectos de ley que buscan normar las comisiones que cobran las instituciones crediticias por diferentes trámites que realizan los clientes. Uno de ellos se refiere a los sobregiros no pactados, ya que según denuncia el representante de la ONG Liga Ciudadana "si uno se sobregira en 1.000 pesos, algunos bancos o instituciones financieras le pueden cobrar hasta 18 mil pesos de comisión". En el proyecto de ley que busca modificar esta situación, los parlamentarios denuncian que más del 40% de las utilidades de los bancos corresponden exclusivamente a comisiones, y se calcula que de aquí a un par de años el 70% de las utilidades de la banca chilena corresponderán a este ítem. "Algunas de las comisiones que cobran los bancos son; mantención de cuenta corriente, administración de la línea de crédito, comisión por la tarjeta de cajero automático, comisión por exceso de giros en el cajero automático en otro banco, comisión por exceso de giros en el cajero automático del mismo banco, petición de cartola y saldo en el mesón, cartola adicional a la normal, fotocopia de cualquier tipo, de cheque, de depósito, de compraventa, entre otras", indica la propuesta legal. Por ello, la moción parlamentaria pretende agrega el artículo 39 D a Ley 19.496 que indica que las instituciones reguladas por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras solo podrán cobrar comisiones por los siguientes servicios: Sobregiro no pactado, con un máximo de 5% por ciento sobre el monto utilizado; apertura y mantenimiento de cuenta corriente, con un máximo de 2 UF anuales y apertura de tarjetas de crédito, con un máximo de 2 UF anuales. Además la propuesta busca reducir el tope máximo de los intereses de los créditos 50 a un 20%. "Estudios del SERNAC, indican que los bancos han fijado en forma reiterada las tasas de interés por sobre la máxima convencional vigente. Los créditos de consumo de las casas comerciales alcanzan hoy a más de un 30 % del crédito total. Las familias chilenas han comenzado en forma alarmante a utilizar el crédito para gastos corrientes de alimentación y el 50% de la población compra a crédito", indica Arrate. En este sentido el proyecto presentado busca "aplanar" el margen con el cual se manejan las referidas instituciones, "el reducir el techo y, de esa manera, evitar que se abuse del ciudadano que no tiene poder de negociación y es un buen pagador", según propone la segunda modificación de ley propuesta por los parlamentarios. Esta reemplaza el inciso 4º del artículo 6º de la Ley Nº 18.010, sobre Operaciones de Crédito de Dinero, y señala claramente lo siguiente: "No puede estipularse un interés que exceda en más de un 20% al corriente que rija al momento de la convención, ya sea que se pacte tasa fija o variable. Este límite de interés se denomina interés máximo convencional", con lo cual se reemplaza el 50% de tope máximo actualmente vigente. La importancia de transparentar la información El doctor en ciencias económicas y empresariales y académico del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información de la Universidad de Chile, Christian Cancino, valora la iniciativa parlamentaria por su aporte a la transparencia de la información. "Es muy importante fomentar el libre y fácil acceso a la información para que la gente tome mejores decisiones, pero además es muy bueno reducir el número de indicadores". Añade que si existe una información transparente pero las condiciones crediticias y bancarias son excesivas tampoco se logra tomar la mejor decisión, por tanto es importante reducir el número de variables de cobro. A su juicio, son los sectores medios y de menores recursos quienes utilizan estás herramientas financieras incluso para satisfacer sus necesidades más básicas, por lo cual también son los más expuestos a la morosidad y altos intereses. Por ello, calificó como positiva esta iniciativa parlamentaria que contribuye a que el mercado se autorregule en base a condiciones más justas para el consumidor. Gisela López Derechos Reservados Terra Networks Chile S.A |
nota agregada por Ombudsman at 23:36
Coulon



